5 consejos para un embarazo sano y feliz
Comer y beber sano durante el embarazo
La dieta ha de ser variada y equilibrada. Lo importante es tomar alimentos ricos en nutrientes y vitaminas como ácido fólico, hierro, calcio y yodo, pero no en grasas. La dieta ha de ser variada a base de verduras, frutas, cereales, lácteos y legumbres, sin olvidar el aporte diario de proteínas de carne y pescado.
Una dieta sana icluye mantener una hidratación correcta. Beber la suficiente agua y leche que nos aporte calcio es fundamental. También podemos tomar zumos, mejor naturales y no azucarados. Por supuesto, olvidémonos de las bebidas alcohólicas y del café.
Tomar los suplementos vitamínicos recomendados
Para complementar una dieta sana el médico nos recomendará determinados complementos vitamínicos que incluyan ácido fólico, junto a otros suplementos vitamínicos y de minerales también beneficiosos para el embarazo, como hierro, yodo, calcio… De este modo ayudamos al feto a desarrollarse adecuadamente evitando carencias que podrían causar complicaciones tanto para el bebé (bajo peso, espina bífida…) como a la madre (anemia, preeclampsia…).


Realizar ejercicio durante el embarazo
Para nuestro bienestar y una ganancia de peso ideal es fundamental realizar ejercicio físico adecuado a nuestro estado. Ya sea natación, yoga, caminar, el método pilates…
Mediante la realización de un ejercicio moderado y constante conseguiremos que mejore nuestra condición cardiovascular y muscular y favoreceremos la corrección postural. Todo ello proporcionará a la embarazada una mejor condición física general y le permitirá enfrentarse al trabajo del embarazo y parto con menos riesgos.
Acudir a las visitas médicas
Visitar periódicamente al ginecólogo para hacernos las pruebas correspondientes y obtener una asistencia prenatal adecuada. Así haremos un seguimiento tanto de la salud del bebé como de la nuestra, teniendo la posibilidad de consultar al especialista todas nuestras dudas y temores, así como hablarle de nuestro plan de parto. Las pruebas prenatales nos aportarán tranquilidad, nos ayudarán a «acercarnos» al bebé y con las ecografíastendremos sus primeras imágenes para el recuerdo.

Las clases de preparación al parto
Asistir a las clases de preparación al parto puede resultar muy beneficioso tanto para nuestra salud física como mental. Relacionarse con otras embarazadas y compartir experiencias abre nuestra mente al descubrir que no somos las únicas que tenemos dudas o temores.
También nos sirven para adquirir conocimientos y consciencia sobre los cambios en nuestro cuerpo, conocer conceptos sobre las fases del parto, la higiene del bebé o la lactancia nos ayudarán a sentirnos más preparadas para los cambios que se avecinan. A través del conocimiento se genera una autoconfianza importante gracias a la seguridad, y el ser padre empieza a vivirse ya. En la medida de lo posible, es bueno compartir estas clases acompañadas por la pareja.
5 CONSEJOS PARA MADRES LACTANTES PRIMERIZAS

Es importante destacar que la lactancia, si se lleva a cabo de la forma adecuada, no tiene que doler, sino que apenas produce una sensación de presión cuando el niño succiona. Es por eso que debes buscar asesoría para saber cómo colocar correctamente al niño en el pecho para facilitarle la sujeción, así como averiguar cuál es la postura que resulta más cómoda para los dos.


3. Aprende a conservar tu leche.
No siempre tendrás la posibilidad de dar el pecho a tu niño, ya sea por cuestiones de trabajo o porque en un momento concreto no estás disponible. En esos casos es bueno contar con una reserva de leche, pero debes aprender a conservarla correctamente para que puedas utilizarla cuando la necesites.
Puedes extraer la leche de forma manual o con la ayuda de un sacaleches. Asegúrate de que todo está limpio y desinfectado y lava bien tus manos antes de realizar el procedimiento. Utiliza recipientes adecuados para la leche materna y refrigérala o congélala siguiendo las pautas adecuadas para no se estropee la leche.
1. Busca una posición cómoda para dar el pecho.
Existen muchas posturas que puedes adoptar para amamantar a tu bebé, también hay muchas posiciones en las que puedes poner al niño para que se agarre bien al pecho y no tengas dolor mientras se produce la lactancia. Debes estar cómoda pues pasarás muchas horas al día alimentando a tu hijo.

2. Hidrátate bien.
Es muy importante estar bien hidratada, más aún en verano. Necesitarás beber entre 2,5 y 3 litros de agua al día para cubrir tus necesidades de hidratación. La leche está compuesta en mayor medida por agua, por lo que la ingesta de líquidos debe ser constante y abundante.
Evita las bebidas alcohólicas, las gaseosas y las azucaradas. Lo mejor es beber agua, derivados lácteos y tomar mucha fruta fresca como el melón. Además de tener beneficios para el bebé, tú te sentirás mejor y limpiarás tu organismo de impurezas sin apenas darte cuenta.


4. Recurre a las pezoneras.
Si tienes dificultades para que el bebé se sujete correctamente al pezón puedes tener molestias y dolores severos. En estos casos puedes recurrir a las pezoneras de silicona, un recurso que ayuda a muchas madres a dar el pecho a sus hijos sin sufrir de grietas o inflamaciones graves.
Ten en cuenta que hay tres tamaños distintos en función del tamaño de tu pezón y que el proceso de amamantar puede prolongarse durante más tiempo, pero es un buen recurso a tener en cuenta cuando se experimentan dificultades con la lactancia, antes de rendirse y optar por otras formas de alimentación para tu hijo.
5. Sigue una alimentación balanceada.
Esto es básico para que tanto tú como tu hijo estén bien alimentados. Debes comer bien y de todo. Durante la lactancia tu cuerpo gastará más energía para producir la leche. Come 5 o 6 veces al día y sigue una alimentación completa.
También debes tomar las vitaminas necesarias para que la leche que produces sea más rica en nutrientes y tenga todo lo que tu bebé necesita para crecer sano. Consulta a tu médico para que te indique si debes tomar algún suplemento de vitaminas para complementar tu dieta.
Con estos cinco consejos básicos tendrás un buen punto de partida para empezar a amamantar a tu bebé. Con paciencia, perseverancia y contando con la asesoría adecuada, podrás dar el pecho a tu niño sin problemas, disfrutando de esos momentos tan especiales sin tener complicaciones.
NOMBRES PARA BEBES
ESTOS SON LOS MEJORES NOMBRES PARA TU PRIMER BEBE
PARA NIÑO
- Mateo: Variante del inglés «Matthew», del nombre hebreo Mattiyahu, derivado del nombre griego Mathaios y del latín Matthaeus, que significan «regalo de Dios».
- Daniel: de origen hebreo danyyel, significa «dios es mi juez». Es un nombre muy popular en gran parte del mundo.
- Pablo: de origen latino “Paulus” que significa “El menor”. Hugo: de origen germano cuyo significado es “hombre de gran espíritu” o “Aquel de Inteligencia Clara”.
- Álvaro: nombre de origen germánico, derivado de “alwar”, que significa “Aquel que es prevenido” o “Aquel que es el defensor de todos”.
- Adrián: nombre de origen latino “hadrianus” que hace referencia a la familia romana natural de Hadria (cercana al mar adriático). Su significado es “Aquel que viene del mar” o “Aquel que tiene cercano el mar adriático”.
- David: de origen hebreo que significa “Aquel que es amado”.
- Diego: de origen latino Didacus, del griego didakh, que significa «profesor».
- Javier: proviene de la palabra euskera “etcheberri”. El significado del nombre es “Aquel que vive en casa nueva”.
- Mario: de origen Hebreo. Variante masculina de María, la elegida, la amada por Dios.
- Sergio: del latín «Sergius», «el guardián»
- Marcos: proviene del latín y significa «Martillo», relacionado con el dios Marte.
- Manuel: de origen hebreo «immanuel», significa «el dios que está con nosotros».
- Martín: del latín «Martis», que significa «Marte».
- Nicolás: de origen griego, significa «La victoria del pueblo».
- Jorge: de origen español, proviene del nombre griego Georgios, de ge, «tierra» y ergon, «trabajador».
- Iván: Variante rusa y eslava del nombre griego «loannes», originalmente del nombre hebreo «Yochanan», que significa «Dios es gracioso».
PARA NIÑA
- Sofía: de origen griego y su significa es «sabiduría» o «la que posee sabiduría».
- Lucía: de origen latino “lux”, su significado es “Aquella que lleva la luz” o “Aquella que nace de la luz”, en referencia a las niñas que nacen en el alba.
- María: de origen hebreo “maryam”, su significado es «la elegida», «la amada por Dios».
- Paula: origen latino “Paulus” y variante de Paola. Significa “La menor”, “La pequeña” o “Aquella de pequeño tamaño”.
- Daniela: de origen hebreo, cuyo significado es “Aquella que Dios es su juez” o “Justicia de Dios”.
- Valeria: de origen latino y su significado es «sana y valerosa».
- Julia: de origen latino «Iulus»/»Iulia», nombre con el que se identificaba a los miembros de la familia romana Julia. Significa «consagrada a Júpiter».
- Alba: de origen latino, y significa «Aurora», «Amanecer», «blanca y refulgente», «aquella que ha nacido con la primera luz del alba».
- Claudia: de origen latino “Claudinus”, que significa “Aquella que cojea” o “Aquella que anda con dificultad”.
- Isabella: forma italiana del nombre Isabel que significa «Promesa de Dios», «Que ama a Dios».
- Romina: deriva del latín «Romanus» y significa «De la tierra de los cristianos».
- Jimena: del hebreo «Simeón» y significa «La que escucha».
- Emma: de origen germánico, significa «Grande», «Fuerte», «Inmensa», «Poderosa».
- Irene: de origen griego, procedente de Eirene, que significa «Paz».
- Martina: forma femenina de Martín, de origen latino y significa «consagrado o relativo al dios Marte»
- Sara: de origen hebreo y su significado es «Princesa», «señora», «soberana».
- Laura: de origen latino «laurus» (laurel), significa «Victoriosa» (coronada con hojas de laurel).
¿DECIDISTE UN NOMBRE?
10 consejos para papás primerizos
Aunque los consejos que solemos dar en otros posts suelen ser útiles para los dos, mamá y papá, hoy los hemos querido dirigir sobre todo a ellos, y en concreto a los que acaban de ser padres o pronto lo serán, con estos 10 consejos para papás primerizos que les ayudarán a sobrevivir al primer mes del bebé.
1. El que mejor sabe lo que necesita es tu bebé
Los padres primerizos son un imán para los consejos. Los pides o no, los recibes, y curiosamente parece que todos saben más sobre vuestro bebé que vosotros mismos, así que os van a aconsejar de todas partes, y lo que es peor, os van a dar consejos contradictorios.
Es por eso que lo mejor es escucharlos y dejarlos en standby por si en algún momento consideras oportuno llevarlos a cabo, teniendo claro que la persona que mejor sabe lo que necesita el bebé, es el bebé: si llora, la cosa va mal; si no llora, la cosa va bien.
2. Disfruta abrazarlos tanto como quieras
Cuando anuncias el embarazo la gente se emociona porque vas a tener un bebé precioso al que dar mucho amor, y del que recibir mucho amor también.
Todos están muy impacientes e ilusionados hasta el momento en el que nace. Entonces empiezan los problemas: ya no hay que darle tanto cariño, «es mejor que abraces demasiado «, «es bueno que llore un poco», y un montón de frases similares que no tienen ningún sentido.
Abrázalo todo lo que quieras, esté llorando o no, porque los hijos se tienen para quererles mucho, muchísimo, y disfrutar con ellos y de ellos.

3. Es mejor visitar que te visiten
En realidad depende de la manera de actuar de los familiares y amigos. Si eres de esas parejas con un entorno directo de «meterse hasta en la cocina» y de hacerlo incluso cuando no los has invitado (aquello de «pasábamos por casa y nos hemos dicho: vamos a darles una sorpresa y nos quedamos a comer, merendar y cenar»), puede ser mejor ofreceros nosotros a ir a verlos cuando consideres que sea el momento, que esperar a que vengan.
4. Lávate las manos siempre antes de cogerlo
Sí, ya sé que eres su padre y estás completamente sano. Da igual, toda persona que vaya a coger al bebé tiene que lavarse las manos antes de hacerlo, sobre todo si viene de la calle. En las manos viajan gérmenes y patógenos de un lado a otro.

5. Tenlo todo bien preparado antes de hacer nada

Este hombre de la foto es un experto ya: en el suelo y rodeado de juguetes. Tú serás así pronto, pero todavía no. En el primer mes vale la pena detenerse a hacer una prospección mental del que será el momento, para tenerlo todo preparado de antemano.
Si lo tienes en un cambiador, que no tengas que darle la espalda ni un momento para coger algo que te falta (y si es así, es mejor coger al niño y buscarlo con él en brazos); si lo vas a bañar, que no te des cuenta una vez está en el agua de que te falta algo, o cuando lo sacas, que tienes que vestirlo con cierta premura para que no pase frío.

6. Ponlo siempre a dormir en concúbito supino
O lo que es lo mismo, boca arriba con la cabeza ladeada. Es el modo más seguro de dormir (el que deriva en menor riesgo de muerte súbita).
7. Sal un rato a la calle cada día
Aunque lo tengas todo por hacer. Tranquilos, no son los únicos: todos hemos pasado por eso y aunque parezca mentira, romper con el ambiente, el entorno y la casa, ayuda.
Salir a pasear, que nos dé el aire, que le dé el aire al bebé, hablar de cosas que no sean el bebé, o del bebé, pero habla; relacionaros, mirar a la gente, apreciar el exterior, dejar que los rayos del sol los acaricie el rostro… aun que sea unos minutos.


8. Seca bien en los pliegues de la piel
En las axilas, las ingles y el cuello sobre todo. No dejes de pasar la esponja por ahí y seca bien esas zonas, porque si no quedan húmedas y se empiezan a hacer lesiones que luego cuesta curar.
9. Aprovecha el ‘momento crema’ para hacerle masaje
No es que los bebés necesiten crema hidratante (la mayoría no la necesitan), pero es un momento perfecto para darle un pequeño masaje: suave, sin hacer fuerza, solo moviendo un poco sus extremidades y poniendo la crema en todo el cuerpo. Ahora por aquí, ahora te pongo de lado, ahora un momento boca abajo, ahora del otro lado, te masajeo la cabecita, los brazos, la barriguita, las piernas, los pies…
No hay nada como conocer a tu bebé visualmente, cada rinconcito de su cuerpo, y además con las manos, para enamorarte un poco más de él. Además, es comunicación, es cariño, y el bebé lo agradece (habitualmente lo agradece… si el tuyo es de los que no les gustan los masajes, prueba en otro momento o de otra manera).


10. Déjale claro cuándo es de día y cuándo es de noche

Se podría decir que la mayoría de bebés nacen con el sueño cambiado, y es que tienden a repetir fuera los patrones que seguían dentro: por el día muy tranquilos, con el vaivén de los movimientos de mamá, y por la noche ‘fiesta’, aprovechando que está quieta.
Pues bien, para ir modificando esto, poco a poco, se aconseja que por el día haya luz suficiente y el ruido habitual, y al atardecer ir dejando que la casa oscurezca a medida que se oculta el sol, utilizando luces muy tenues y ayudando al bebé a dormir cuando haga indicios de que tiene sueño (el primer mes es difícil ver esto, pero cuando sea más mayor este consejo os irá bien para que no se os pase de rosca y luego sea mucho más difícil dormirlo).







